PARAÍSOS FISCALES

Territorios o Estados ventajosos en lo que se refiere a pago de impuestos, es decir, una presión fiscal menor a la del resto de los países. Las ventajas de dichos lugares son tanto para sus ciudadanos, al tener impuestos muy bajos e incluso inexistentes en algunos casos, como para los no residentes, al ofrecer un régimen tributario favorable e incentivo para atraer empresas e inversión extranjera que, generalmente, no tienen actividad real ni viven allí pero sí registran su domicilio. Los que se benefician de este régimen lo hacen gracias al secreto bancario y protección de datos personales contemplados en las leyes.

 

De acuerdo al portal elordenmundial.com, los paraísos fiscales tienen origen en la década de 1960, cuando países recién independizados desarrollaron sistemas fiscales atractivos para, como ya dijimos, atraer capital extranjero, haciendo incluso que países ya consolidados adoptaran el modelo para hacerse más competitivos.

 

Los Paraísos Fiscales no se configuran como una práctica ilegal, ya que cada país tiene independencia para establecer sus normas tributarias. Sin embargo, suponen un inconveniente para el resto de los países por la pérdida que representan en la recaudación de impuestos, al ser utilizados para esconder dinero y evadir su pago; así como por facilitar el lavado de dinero proveniente de actividades ilícitas.

 

En torno a estos paraísos, existe todo un entramado empresarial que lucra con este sistema. Bancos, consultorías, abogados, asesores fiscales, forman parte de este sistema de ventajas y secretismo para practicar la evasión fiscal y el blanqueamiento de dinero.

 

Todo este orden nos lleva a que organismos internacionales, ONG y países ejerzan acciones y presión sobre dichos territorios para lograr, si bien no un cambio en su fiscalidad, sí una mayor transparencia internacional. Elaboran listas negras y grises (países con mejoras pendientes a las que se han comprometido) para identificación y divulgación.

 

Cada organización o país establece ciertos criterios para considerar a un lugar como Paraíso Fiscal, aquí te dejamos el estándar avalado por la OCDE:

  • Nula imposición de tributos, o la imposición únicamente nominal de los mismos

 

Esto no es suficiente para la consideración de un Estado como paraíso fiscal, ya que atentaría contra la autonomía de cada país de legislar según estime conveniente.

  • Falta de transparencia

 

La transparencia asegura que exista una aplicación de la ley tributaria abierta y consistente entre contribuyentes, que incluya la información necesaria para determinar la obligación tributaria.

  • Existencia de leyes o prácticas administrativas que impidan el intercambio de información

 

Sobre los contribuyentes beneficiados con el nulo o bajo impuesto con otras naciones para efectos impositivos.

  • La no exigencia de actividad real a particulares o a empresas domiciliadas en esa jurisdicción fiscal
  • Dos regímenes fiscales diferentes

 

Uno normal para los ciudadanos y empresas locales, donde pagan regularmente sus impuestos; y otro para las empresas extranjeras, que son las que se benefician de las rebajas tributarias.

 

Nuestro país establece en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) que se considerará que una persona o empresa está aprovechando los paraísos fiscales cuando sus ingresos sujetos a impuestos no estén siendo gravados en el extranjero o, cuando lo estén, pero con un ISR inferior al 75% de lo que tendría que pagar en México.

 

La obligación de declarar los activos que se tienen en el país de origen y en el extranjero es del conocimiento de todos, por lo que el delito no está en tener dinero en paraísos fiscales sino en no declararlo a las autoridades competentes.