SISTEMA DE LAS 5’ C DE CRÉDITO

 

El sistema de las 5 C del crédito busca minimizar el riesgo inherente al otorgamiento de un crédito.

 

Si bien, las entidades financieras necesitan incrementar su motor de ventas, los créditos, deben hacerlo de forma sólida y planificada de manera que se disminuya la cartera vencida al mínimo, gracias a la recuperación en tiempo y forma de las cuentas.

 

Por ello la importancia de establecer parámetros de acuerdo al contexto y políticas de cada entidad, para evaluar el otorgamiento de un crédito a través de las 5 C del crédito. Es decir, no existen porcentajes establecidos o fórmulas determinadas para cada 5 C, sin embargo, al considerar los resultados que cada una de ellas arroja (nunca una sola), se puede determinar el riesgo que un cliente potencial puede representar para la entidad al otorgarle un crédito.

 

1.- Comportamiento

 

Se analiza la reputación e historial del solicitante tanto cuantitativa como cualitativamente.

 

Cualitativamente se espera que la persona sea confiable y que cumpla su palabra tanto en los negocios como en su vida social, con la finalidad de determinar su calidad moral, su reputación.

 

Cuantitativamente se indaga en su historial crediticio, referencias e interacción con otros prestamistas, con la intención de establecer su capacidad administrativa.

 

Para tener una mayor estructura del análisis que debemos hacer sobre el comportamiento del solicitante, podemos seguir la propuesta de  José Antonio y Arturo Morales Castro en su libro Crédito y Cobranza:

 

Grado de evidencia en la información: Se evalúa la calidad de la información financiera presentada por el cliente.

 

Experiencia de pago: Se evalúa el historial de pago del solicitante con las entidades financieras otorgantes de crédito en los últimos 24 meses, así como la oportunidad de pago en sus obligaciones y el cumplimiento en sus líneas y contratos.

 

Conocimiento y experiencia del cliente: Consulta del historial de pago en el Buró de Crédito, pieza fundamental de este análisis. Además, se evalúa el impacto de las demandas administrativas o judiciales del posible acreditado.

 

Tipo de administración y estructura organizacional: Con este análisis se determina la capacidad que tiene el solicitante para optimizar la operación de sus negocios.

 

Toma de decisiones, asertividad y visión empresarial: Se evalúa la capacidad empresarial del prospecto para construir un historial exitoso de rentabilidad y un manejo prudente de la operación de sus negocios.

  • La dependencia de la toma de decisiones: ¿quién o quiénes determinan?
  • Conclusión exitosa de proyectos
  • Capacidad de reacción al enfrentar cambios en gustos y preferencias del mercado (histórico)

 

Derivado de este análisis, se podrá determinar si el posible cliente tiene el carácter o comportamiento necesario para cumplir cabalmente con las obligaciones que contraiga con nuestra entidad, es decir, determinaremos su voluntad de pago.